Introducción


Una Mirada Histórica de la Vialidad Argentina

Al hacer una mirada retrospectiva resulta inevitable reconocer que la construcción de los caminos estuvo estrechamente relacionada con el engrandecimiento de nuestra patria. Es así como el desarrollo caminero tuvo su correlato en el progreso sostenido y en la unificación del territorio nacional. Si bien en los comienzos el estado de las vías terrestres era precario, el avance que trajo aparejado la modernización se vio materializado en el mejoramiento de las condiciones de los caminos.

Las primeras inquietudes relacionadas con la construcción de caminos datan del Virreinato del Río de la Plata, plasmadas en las figuras del Virrey Vertiz y el Marqués de Loreto. Asimismo, el Consulado de Buenos Aires centró su preocupación en la construcción y en la conservación caminera.

De la misma manera, el doctor Manuel Belgrano ambicionó la ejecución de una vía terrestre que conectara a los Océanos Atlántico y Pacífico, a la altura de Carmen de Patagones, localidad más austral de la provincia de Buenos Aires. Si bien el proyecto fue aprobado por la Corte, en el año 1799, no se concretó pero sentó un precedente que fue contemplado por los gobiernos que le sucedieron para llevar a cabo otras obras. Por su parte, Mariano Moreno, durante la Secretaría de la Junta de Gobierno Patrio, también se preocupó por el desarrollo carretero.

Las Primeras Trazas

En relación a las primeras trazas terrestres que surcaron nuestra Patria, la primera y más importante de ellas fue el Camino del Oeste que se iniciaba en la Plaza Mayor, de Buenos Aires, llegando más allá del Río Las Conchas. A la vez, se puede citar al Camino del Norte, que conectaba Las Conchas; el Talar de Pacheco; Capilla del Señor y a las localidades intermedias. También, cabe mencionar al Camino de Cuyo, que comenzaba en la Plaza Mayor llegando a Chile y al Alto Perú. A su vez, se puede hacer referencia al Camino del Sur, que unía a Plaza Constitución y a Chascomús.

El Día del Camino y la creación de Vialidad Nacional

Durante la segunda presidencia de Roca se modificó la Constitución Nacional y, de esta manera, se creó el Ministerio de Obras Públicas, cuyo primer titular asume el 12 de octubre de 1898. En el nuevo Ministerio se fundó la Dirección de Vías de Comunicación, en cuya órbita se encontraba Puentes y Caminos. La Ley 4301, del 26 de enero de 1904, le dio forma orgánica, disponiendo la construcción de 89 puentes y 107 caminos autorizando la emisión de Obligaciones de Puentes y Caminos. En el año 1922 el Touring Club Argentino organizó el Primer Congreso Nacional de Vialidad, época en que terminó la primera presidencia de Hipólito Irigoyen y comenzó la de Marcelo T. de Alvear.

En tanto, el 5 de octubre de 1925 se inauguró el Primer Congreso Panamericano de Carreteras, en Buenos Aires, y se instauró dicha fecha como Día del Camino. A su vez, en el transcurso del mencionado año se construyeron algunos caminos pavimentados, como Morón-Luján, en hormigón armado, proyectado por el Ingeniero E. Arenas. En el año 1927, la provincia de Santa Fe promulgó la primera Ley Orgánica de Caminos Pavimentados. La misma destinaba un presupuesto de 30 millones de pesos a la construcción de caminos. Los recursos eran provenientes de fondos especiales del gobierno y de un gravamen de de dos centavos por litro de nafta. La mencionada ley se fundamentó en el estudio de las civilizaciones precolombinas, que se caracterizaron por la construcción de rutas pavimentadas con grandes losas, en México y en el Imperio de los Incas, que resistían las inclemencias climáticas permitiendo la circulación segura de la producción.

El 5 de octubre de 1932 se promulgó la Ley Nacional Nº 11.658 que establecía la creación de la Dirección Nacional de Vialidad, la cual se encargaría del estudio, proyecto, construcción, administración y conservación de la red vial nacional. Ese organismo se consolidó sobre las bases de la Dirección de Puentes y Caminos.

Para garantizar el funcionamiento, a través de la sanción de esa ley, se dispuso la asignación de recursos económicos para la obra vial que provendrían de un impuesto de 5 centavos por litro de nafta y otro adicional del quince por ciento (15/100) sobre el valor de los lubricantes. Asimismo, se determinó la creación de una Ayuda o Fondo Federal para la construcción de caminos provinciales en todo el país. No obstante, la ley establecía que los estados provinciales no podían gravar el precio de la nafta a más de 2 centavos por litro.

La mencionada época determinó el inicio el período de estudio, proyecto y construcción de las principales carreteras que componen la Red Vial Nacional. El desarrollo de las mencionadas rutas intensificó el intercambio comercial, social y cultural entre diversas localidades situadas en las diferentes regiones de nuestra patria, que a su vez fue acompañado por la conexión generada por el tendido ferroviario.

El Consejo Vial Federal y el Órgano de Control de Concesiones Viales

En el año 1958, se dictó el Decreto-Ley 505, ratificado luego por una ley, que, entre otras medidas, dispuso una nueva estructura para la Dirección Nacional de Vialidad y creó el Consejo Vial Federal (compuesto por las Vialidades Provinciales). Asimismo, dividió a la Red Caminera Argentina en Red Troncal Nacional, Red Primaria Provincial y Red Comunal, asignándole responsabilidades y recursos específicos para el financiamiento y construcción de las mismas a Vialidad Nacional, Vialidad Provincial y las Comunas, respectivamente.

El 25 de enero de 2001, mediante el Decreto 87/2001, se crea el Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), ente desconcentrado dependiente de la Dirección Nacional de Vialidad. El OCCOVI es el encargado de controlar el efectivo cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas por los concesionarios viales de los accesos a la ciudad de Buenos Aires, los corredores viales nacionales concesionados y la conexión física Rosario Victoria.

Por medio del Decreto 1915/2004, el organismo obtuvo facultades para realizar obras dentro de la jurisdicción comprendida en los contratos de concesión. Dentro de ese marco, el OCCOVI ha realizado un importante número de obras en la red vial concesionada.

En agosto de 2009, el Decreto 1020/2009 dispone la transferencia del OCCOVI a la Dirección Nacional de Vialidad como órgano desconcentrado y deroga el Decreto 1915/2004.

La historia siguió su curso y los diferentes acontecimientos fueron atravesando a Vialidad Nacional. La institución, con presencia federal y responsable de una longitud de 40.193,72 kilómetros, promueve el progreso; la capacitación y aúna culturas en pos de la integración del territorio nacional.